Capítulo II: Cenizas del amanecer
Aquel viejo salón oscuro, sombrío y tan amplio… “Enorme”. Que ni la luz “del gran candil” que colgaba del techo […]
Aquel viejo salón oscuro, sombrío y tan amplio… “Enorme”. Que ni la luz “del gran candil” que colgaba del techo […]
La lluvia arreciaba y la noche era el cobijo de aquella villa. A lo lejos repicaban las campanas que marcaban
PRÓLOGO Un mal chiste y un truco barato No sé en qué punto exacto uno aprende a reírse de lo